logo
Inicio > Noticias > hipertensión > > Potasio vs sodio: el equilibrio clave para tu presión arterial

Potasio vs sodio: el equilibrio clave para tu presión arterial

HIPERTENSIÓN - 2 de mayo de 2026

Durante años, el mensaje principal para personas con hipertensión ha sido claro: reducir el consumo de sal. Sin embargo, este enfoque se queda corto ya que hay otros factores implicados como también hemos visto en otros artículos de la web que te animamos a revisar.

Podemos llevar a cabo una dieta baja en sal, pero si no mantenemos un equilibrio electrolítico controlando la ingesta de potasio y haciendo un balance entre ambos minerales, podríamos no conseguir ese beneficio en el control de la presión arterial.

El sodio es un mineral esencial para funciones como el equilibrio de líquidos y la transmisión nerviosa. El problema aparece con el exceso, muy común en dietas ricas en ultraprocesados.

Un consumo elevado se asocia con aumento de la presión arterial, mayor rigidez vascular y mayor riesgo cardiovascular. Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud recomiendan limitar su ingesta a menos de 2 g de sodio al día (≈5 g de sal).

Pero como comentábamos, reducir sodio o sal, por sí solo, no siempre es suficiente a la hora de obtener resultados.

Necesitamos también un control en nuestros niveles de potasio ya que actúa como balance fisiológico del sodio:

  • Favorece la excreción de sodio por la orina.

  • Relaja las paredes de los vasos sanguíneos.

  • Contribuye a reducir la presión arterial.

Dietas ricas en potasio se asocian de forma consistente con menor riesgo de hipertensión y eventos cardiovasculares.

La relación sodio-potasio:

El factor más importante no es cada mineral por separado, sino su proporción en la dieta.

  • Una relación alta de sodio y baja de potasio se asocia con peor control de la presión arterial.

  • Una relación equilibrada (menos sodio, más potasio) mejora significativamente los resultados.

Este enfoque explica por qué algunas personas no mejoran solo reduciendo sal: si no aumentan el potasio, el efecto es limitado.

Para personas que ya controlan su consumo de sal, los siguientes pasos y estrategias a llevar a cabo son:

  • Aumentar alimentos ricos en potasio: verduras, legumbres, frutas como plátano o aguacate.

  • Priorizar alimentos frescos frente a ultraprocesados: estos últimos concentran sodio y son pobres en potasio.

  • Cocinar más en casa: permite controlar mejor la relación sodio-potasio.

  • Leer etiquetas: el sodio “oculto” sigue siendo uno de los principales problemas.

De forma práctica, para ayudarte a ver cómo llevarlo a cabo te dejamos un ejemplo de menú diario con un equilibrio adecuado de sodio-potasio priorizando alimentos frescos y con alta densidad nutricional.

Desayuno

Bol de yogur natural con fruta y semillas:

  • Yogur natural o vegetal sin azúcar

  • 1 plátano

  • 1 cucharada de semillas de chía

  • 1 puñado de nueces

  • Avena integral

Aporta potasio de forma progresiva + grasas saludables que favorecen la saciedad.

Media mañana

Tostada integral con aguacate y tomate:

  • Pan integral 100%

  • Medio aguacate

  • Tomate fresco

  • Chorrito de aceite de oliva

El aguacate es uno de los alimentos más ricos en potasio y además ayuda a mejorar el perfil cardiovascular.

Comida

Ensalada templada:

  • Lentejas cocidas

  • Espinacas frescas

  • Pimiento rojo

  • Zanahoria

  • Aceite de oliva + limón

  • Acompañamiento: Filete de pescado (merluza, salmón o similar)

Combinación clave: legumbres + vegetales + proteína → alta en potasio y muy baja en sodio si se cocina en casa.

Merienda

Batido natural alto en potasio:

  • Leche o bebida vegetal

  • 1 kiwi

  • 1 puñado de espinacas

  • ½ plátano

  • 1 cucharada de cacao puro

Opción interesante para aumentar potasio sin esfuerzo, especialmente útil si cuesta llegar a los requerimientos diarios.

Cena

Patata asada con verduras y proteína:

  • Patata al horno con piel

  • Brócoli al vapor

  • Champiñones salteados

  • Pechuga de pollo o tofu

La patata es una de las fuentes más infravaloradas de potasio (más que el plátano en muchos casos).

Este tipo de dieta es muy útil en hipertensión, pero debe adaptarse en casos de enfermedad renal o uso de ciertos medicamentos (diuréticos ahorradores de potasio, por ejemplo).

Más que eliminar alimentos, el cambio real está en añadir estratégicamente alimentos ricos en potasio a lo largo del día.

Un menú como este puede tener más impacto en tu presión arterial que simplemente “comer sin sal”.



Mireia Elías Fernández, Dietista-Nutricionista y fundadora de Alimentación 3S.

Redactado por:

¿Te ha gustado esta noticia? Comparte:

audicion_sana_mobile_home