ESCLEROSIS LATERAL - 4 de junio de 2026
Vivir con una enfermedad neurológica como la esclerosis múltiple (EM) o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) implica afrontar numerosos desafíos en el día a día. Entre ellos, los problemas de control de la vejiga suelen ser uno de los síntomas menos visibles, pero también de los que más afectan a la calidad de vida. La necesidad urgente de acudir al baño, los escapes de orina o el miedo a sufrir un episodio de incontinencia urinaria pueden condicionar actividades tan cotidianas como salir de casa, viajar o mantener una vida social activa.
En Lyx Urología atendemos con frecuencia a pacientes con enfermedades neurológicas que buscan soluciones para recuperar el control de la vejiga y mejorar su calidad de vida. Aunque muchas personas consideran estos síntomas una consecuencia inevitable de su enfermedad, hoy existen tratamientos avanzados que pueden ayudar a recuperar parte de esa autonomía. Uno de ellos es la neuroestimulación de raíces sacras, una terapia innovadora utilizada para tratar determinados trastornos del control urinario.
La vejiga funciona gracias a una compleja comunicación entre el cerebro, la médula espinal y los nervios que controlan el almacenamiento y la expulsión de la orina. Cuando una enfermedad neurológica altera estas conexiones, pueden aparecer síntomas como urgencia urinaria, aumento de la frecuencia miccional, incontinencia urinaria o dificultades para vaciar correctamente la vejiga.
Estos trastornos no solo generan incomodidad física, sino que también pueden afectar a la autoestima, el descanso, las relaciones sociales y la independencia personal. Muchos pacientes con vejiga neurógena secundaria a esclerosis múltiple, ELA u otras enfermedades neurológicas pueden beneficiarse de tratamientos específicos dirigidos a mejorar el funcionamiento vesical.
La neuroestimulación de raíces sacras, también conocida como neuromodulación sacra, consiste en la implantación de un pequeño dispositivo capaz de enviar impulsos eléctricos suaves a los nervios sacros, responsables del control de la vejiga y del suelo pélvico.
El objetivo es modular las señales nerviosas alteradas y favorecer un funcionamiento más coordinado del sistema urinario. Gracias a esta estimulación, muchas personas consiguen reducir los episodios de incontinencia urinaria, mejorar el control urinario y recuperar calidad de vida.

Una de las principales ventajas de esta técnica es que permite comprobar previamente si el tratamiento será eficaz para cada paciente.
El procedimiento se desarrolla habitualmente en dos fases. En una primera etapa, se coloca un electrodo fino junto a los nervios sacros mediante una técnica mínimamente invasiva. Este electrodo se conecta a un estimulador externo que el paciente utiliza durante un periodo de prueba para evaluar la evolución de sus síntomas urinarios.
Si durante esta fase se obtiene una mejoría significativa, se realiza la implantación definitiva de un pequeño neuroestimulador bajo la piel, generalmente en la parte superior de la nalga. Este dispositivo envía impulsos eléctricos continuos y ajustables que ayudan a regular la función vesical y mejorar el control de la vejiga.

Sí. Tanto la fase de prueba como la implantación definitiva se realizan en quirófano bajo estrictas condiciones de seguridad. Sin embargo, se trata de procedimientos mínimamente invasivos que, en la mayoría de los casos, no requieren anestesia general.
La recuperación suele ser rápida. Tras el alta, los pacientes pueden retomar su vida cotidiana con normalidad, aunque durante las primeras semanas se recomienda evitar el ejercicio físico intenso y seguir las indicaciones del especialista para favorecer una correcta adaptación del dispositivo.
¿Los resultados de la neuromodulación sacra son definitivos?
La neuromodulación sacra puede ofrecer una mejoría duradera de los síntomas urinarios y mantener sus beneficios durante muchos años. No obstante, es importante recordar que no cura la enfermedad neurológica de base, sino que ayuda a controlar las alteraciones del funcionamiento vesical asociadas a ella.
El dispositivo requiere revisiones periódicas para comprobar su correcto funcionamiento y realizar ajustes cuando sea necesario. Además, dependiendo del modelo implantado, la batería puede necesitar ser reemplazada transcurridos varios años, lo que implicaría una nueva intervención de carácter sencillo.
Por ello, se considera un tratamiento seguro, reversible y diseñado para ofrecer beneficios a largo plazo en pacientes adecuadamente seleccionados.
Una oportunidad para mejorar la calidad de vida
Cada paciente presenta unas necesidades y unas características clínicas diferentes, por lo que la indicación de este tratamiento debe realizarse de forma individualizada por un especialista en neurourología.
Para muchas personas con esclerosis múltiple, ELA u otras enfermedades neurológicas, la neuroestimulación de raíces sacras representa una oportunidad para recuperar independencia, reducir las limitaciones asociadas a la incontinencia urinaria y mejorar significativamente su calidad de vida.
Si desea obtener más información sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento de los trastornos urinarios de origen neurológico, puede consultar la actividad asistencial y los recursos de Lyx Instituto de Urología en www.lyxurologia.com.

Información facilitada por los Dres. Carlos Balmori y Silvia Martínez, especialistas en Urología Funcional de Lyx Urología.
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